Una madre de Illinois, de nombre Corie A. Walsh, fue acusada de asesinar a su hijo de dos años y posteriormente intentar hacerse daño, un caso que ha causado mayor revuelo por el supuesto interés que la mujer había mostrado en el juicio de Lindsay Clancy.
La investigación apunta a que Walsh, de 40 años, había hablado sobre el proceso judicial de Clancy con personas cercanas poco antes de que ocurriera la tragedia en su vivienda.
La policía acudió a una residencia de Frankfort, al suroeste de Chicago, después de recibir una llamada de emergencia realizada por una adolescente de 17 años.
Al llegar, encontraron al niño, identificado como Barrett Walsh, en el sótano de la vivienda. Una vecina estaba intentando practicarle reanimación cardiopulmonar.
El menor fue trasladado a un hospital, donde posteriormente fue declarado muerto.


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